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Nunca estuve en la guerra

La experiencia del servicio militar obligatorio a fines de la dictadura militar en la Argentina lleva a un joven de 18 años a enfrentarse con lo que significa la guerra. Sin haber pisado el campo de batalla, el narrador de esta historia empieza a comprender lo que significa el miedo, la violencia y el dolor de estar solo entre enemigos.

Esta novela de Franco Vaccarini empieza así:

Después de terminar la secundaria en 1981, no tenía excusas para vivir en el pueblo y tuve que volver al campo que mi familia arrendaba desde tiempos inmemoriales —es decir, desde antes de que yo naciera— en el partido de Lincoln. No trabajaba ni estudiaba porque tenía frente a mis ojos ese gran frontón, ese muro negro por cuyas hendijas apenas si podía ver el misterio del futuro que me esperaba: el servicio militar. El gran muro. En el sorteo para decidir a qué fuerza sería destinado me tocó un número alto, el 940. Número de Marina y, más exactamente, de la Infantería de Marina. La Marina hacía cinco llamados por año: febrero, abril, junio, agosto, octubre. Un llamado cada dos meses. Llegó febrero con sus tormentas súbitas de vientos fuertes y el sol sobre la alfalfa florecida y la quinta poblada de sandías y zapallos; llegaron los higos maduros y las chapas del granero ardiendo a la hora de la siesta, pero no llegó ningún telegrama de los cuarteles. Vida en suspenso. Tenía un poco de dinero y el proyecto de vivir en Buenos Aires después de la colimba, con el vago propósito de estudiar periodismo o letras, aunque yo solo quería ser escritor y, por supuesto, conseguir mi primer empleo. Empezar una vida autónoma.

 El pueblo estaba diferente, vacío de amigos. Había terminado mi último año de bachillerato en la Escuela Normal tras la euforia y posterior resaca del viaje de egresados a Villa Carlos Paz; había dejado, también, en el Centro de Estudiantes, toda una bohemia de guitarras, noches largas y matinés. Los pueblos de las llanuras expulsan a sus jóvenes apenas terminan la secundaria, no hay trabajo ni estudios para la inmensa mayoría de ellos. Mi pequeño reino había colapsado. [...]"

Nunca estuve en la guerra

Franco Vaccarini 

(Cántaro, 2023)


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